Quién realmente soy

Tal vez una de las primeras cosas que pensamos cuando estamos frente a un desafío es que no vamos a poder. Esta postura de rendirnos aún antes de empezar habla del deficit de confianza y de la fe que tenemos en Dios.

Muchos de los desafíos de la vida son para bien y para hacernos mejores personas. Poder entender esto depende mucho de con cuánto valor y amor nos vemos a nosotros mismos, y de cuán capaces somos de ver el trabajo que Dios ya hizo en nuestra vida. Debemos recordar que podemos confiar que en medio del reto Dios está haciendo la obra.

Cuando Dios nos habla de un desafío ¿qué tan largo es nuestro proceso para creerle en comparación al proceso de dudar de Él? Nuestro objetivo debe ser que cada vez que Dios nos hable el margen de duda sea menor que antes. Debemos matar nuestras inseguridades y darle el control a Dios, confiando en Su carácter fiel. No tenemos porqué dudar del Señor si ya hizo milagros en nuestras vidas. Podemos descansar en Su respaldo.

Otro motivo por el que nos paralizamos frente a los desafíos es porque nos olvidamos de lo que dice la verdad de Dios sobre nosotros. Romanos 8:15 dice que somos hijos de Dios pero ignoramos esta verdad si creemos las mentiras que el enemigo siembra en nuestra identidad. ¿Cuántas veces dejamos que otros nos dijeran quienes somos en vez de buscar esa respuesta en Dios? ¿De qué personas nos estamos rodeando y qué estamos escuchando? ¿Tenemos amistades que nos llevan a buscar más a Dios?

En la película “El Rey León” hay una escena crucial donde el personaje principal al verse en el reflejo del agua puede ver a su padre. Y eso es lo que debe suceder en nosotros. Frente a un desafío ¿somos capaces de reconocernos como un reflejo del Padre? ¿Qué es lo que realmente estamos reflejando? Dios puso en nosotros Su propia esencia para que podamos mostrarlo aún frente a cualquier desafío.

Dios es el único por el que podemos enfrentar todo, teniendo paz y esperanza. Cada desafío nos tiene que llevar a crecer en nuestra fe y aferrarnos más a la identidad que tenemos en Jesús. Nuestra vida es un reflejo del Padre y eso es lo que realmente somos.


Laura tiene 29 años y es de Brasil. Junto a su esposo Pyry de Finlandia, son parte de nuestra comunidad desde que se inició hace 4 años. Sirve en los ministerios de bailarines, Aurora Boreal y King’s kids

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s