Subestimando los enemigos de mi corazón

Subestimar significa dar a una persona o una cosa menor valor del que verdaderamente tiene o le corresponde. El subestimar comienza desde nuestra propia escala de valores y se alimenta de acuerdo a como yo veo a esa persona o situación. Y aquí nos podemos hacer esta pregunta: ¿A qué cosas le estoy quitando valor? Y ¿por qué a ciertas cosas le doy mi todo y a otras no? 

Vamos a ver algunas cosas que he subestimado en mi propia vida.

  • Las personas (Filipenses 2:3-7) :
    • ¿Por qué veo a ciertas personas con mayor valor y a otros no? ¿Por qué unos te pueden confrontar y otros no? Nuestra actitud tiene que ser como la de Cristo, nuestro Dios. Las relaciones a veces se construyen con el orgullo y a la vez se alimentan de ello. 
  • Tareas o servicios:
    • ¿Por qué hay ciertas tareas que le dedico más fuerzas o ánimo que a otras? Porque en mi escala de valores hay algo mal que tiene que ser redimido por Dios. Todo lo que hago debe ser con excelencia. Todo lo que hago, ¿lo hago con excelencia? El servicio también es mi ofrenda. Cuando no hago la cosas con excelencia le robo valor a lo que Dios le da valor. 
  • Los roles/ nombres:
    • ¿Por qué es que si eres encargado entonces tiene valor y si no no. El tener un puesto o titulo no puede cambia el objetivo, el corazón, o el impacto. Aun si no tienes un puesto o un título igual el corazón y el propósito tiene que ser el mismo. Muchas veces tenemos hambre de poder. Y este es nuestro enemigo. 
  • La Palabra de Dios en mi vida:
    • Deuteronomio 1:26-33 – ¿Cuántas veces Dios me ha repetido lo mismo? Que soy valiente, que no estoy sola, y mucho más. No solo subestimo a la gente o a cosas sino que subestimó a Dios. No podemos diluir la Palabra de Dios . Está en mí si decido creerla o no. Al no caminar en la Palabra de Dios desobedezco. Y desobedecer siempre trae muerte. ¿A qué áreas de mi vida estoy trayendo muerte? 
  • Mis dones
    • Me comparo, opaco, ahogo y mato lo de Dios en mi vida. ¡Sé feliz con lo que tienes y con los dones que Dios te ha dado! No arruines las relaciones por la comparación. 
  • Los enemigos de vida
    • Los minimizo también, porque en vez de matarlos definitivamente los sigo alimentando. Les quito el valor que tienen en mi vida. 

Y ¿cómo podemos saber si estamos subestimando? Vamos a ver algunos indicadores y consecuencias:

  • La vagancia 
  • El mal humor 
  • La queja
  • Las peleas
  • La falta de agradecimiento 
  • Crítica 
  • Apatía 
  • Procrastinación 
  • No hacerme cargo 

La subestimación me lleva a desobedecer. Me pone en un lugar equivocado. No se trate de lo que para mí es importante, no se trata de nosotros. Si para Dios es urgente, es urgente. Si para Dios tiene valor mi opinión no vale nada. Que mi vida sea al 100% para Dios. Tengo que ubicar mi ojos, mi corazón y mi actitud: colocar los lentes de Dios para mirar a su forma! 


Paula Montecino es de Chile. Junto a su familia (David y León) son parte de nuestra comunidad desde que se inició hace cuatro años. Ella está coordinando los ministerios de King’s Kids y Mujeres de Fe Rosario.

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