El poder de la determinación

“Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía…”

Daniel 1:8 RV1960

El proponerse algo en el corazón es determinarse a lograrlo. En el caso de Daniel, había tomado la decisión de no contaminarse con comida ni bebida cueste lo que cueste. El motivo fue su compromiso de mantenerse firme en la relación que tenía con su Señor. Al igual que Daniel, nosotros deberíamos proponernos no bajar nuestro compromiso con Dios ni conformarnos con nada menos que eso. 

Muchas veces nuestras decisiones son superficiales y sin una determinación profunda. Somos manejados por nuestras emociones y en un momento de sensibilidad tomamos decisiones que, por no tener una raíz firme, no somos capaces de mantener en el tiempo. Daniel sin embargo, mantuvo su decisión el tiempo acordado por las convicciones de su corazón.

Podemos proponernos a hacer diferentes cosas, pero si no las hacemos con el corazón correcto y determinación vamos a fallar en el intento. Cuando vemos con claridad el objetivo mayor de cada cosa en nuestra vida, los obstáculos no nos preocupan ni tampoco son nuestro mayor enfoque. Es por esto que nuestra mirada debe estar puesta en las promesas de Dios para entender el cuadro completo y no vivir angustiados por las circunstancias de cada día. 

La convicción es una creencia firme en algo y la determinación es esa convicción puesta en acción. El poder de ambas son las que nos permiten avanzar en nuestra vida. Nos ayudan a ser fieles y permanecer comprometidos con la verdad de Dios sobre nosotros. Las diferencias de carácter o temperamento no son una excusa, se trata de seguir y agradar a Dios a pesar de los obstáculos. 

Hay cosas en nuestra vida que no van a cambiar y situaciones que no se van a resolver hasta que tomemos la decisión de salir, cambiar y obedecer a Dios. La determinación es firmeza. Cuando somos determinados en seguir los propósitos de Dios y agradar su corazón, nos lleva a resplandecer en su luz, y como Daniel vemos con mayor claridad el camino.


Daniela es de Italia, y es obrera en Jucum hace 8 años. Es parte de nuestra comunidad desde que la sede de Rosario abrió hace 4 años. Está casada con Joel de Santa Fe, y tienen dos hijos. Sirve en el ministerio de Misericordia y en la Red de Acompañamiento a la Mujer.

“Señor sondea nuestro corazón”

Ya pasaron dos semanas desde que nuestra EDE empezó y Dios se ha movido de una gran forma en medio de los estudiantes y aun de nuestros obreros. Con la presencia de nuestros profesores se han tocado temas como: el tiempo quieto , intercesión, comunidad, servicio, evangelismo, alabanza y muchos más. Como base también ha sido un tiempo de reajustar los tiempos, servir y buscar más de Dios.

“Hazme saber lo efímero que soy”

“Hazme saber, Señor, el límite de mis días,
    y el tiempo que me queda por vivir;
    hazme saber lo efímero que soy.” 

Salmo 39:4 (NIV)

Leyendo mi Biblia me llamó la atención este versículo donde David habla de lo efímero, refiriéndose a la brevedad de la vida. Encontré que la palabra efímero viene del vocablo griego ‘ephemeros’ que significa algo pasajero o de breve duración. Entendí que Dios me estaba hablando de reconocer lo efímera que soy y de las consecuencias de tenerlo en mente.

La primera consecuencia es empezar a reconocer la grandeza de Dios por encima de mis inseguridades y preocupaciones. Si yo soy solo un instante, Él debe ser mucho más: eterno.

Tener en presente lo efímera que soy me permite aprender a disfrutar, aprovechar lo que vivo hoy; aun lo que hoy Dios está tratando en mi carácter, en mi corazón etc. Pero primero debo ponerme de acuerdo y realinearme con el corazón de Dios, sacando todo aquello de mi vida lo que no le refleja a Él. 

Enfocar mi mirada en lo eterno significa dejar de lado mi preocupación y lo que todavía no logro ver en mi; mirar con ojos puestos en la vida eterna y buscar ver lo que realmente vale: como sus verdades y promesas. 

Este cambio de mirada me lleva a poner toda mi esperanza en el Señor y darme cuenta que realmente todo lo que no tenga Dios como el centro no vale la pena. Nuestro único lugar seguro siempre va a ser en el Señor. 

Nuestro paso por esta tierra es corto y efímero y por eso debemos darle valor a lo que realmente vale. No perdamos el tiempo en lo “obvio” sino aprovechemos lo que ya tenemos. Siempre va a haber momentos difíciles, pero si tenemos nuestra esperanza puesta en el lugar correcto vamos a poder sacar muchas riquezas de la misma.

Reconocer lo efímero que soy me lleva a estar en paz al saber que no soy yo quien está al control, sino es Dios en cada detalle de mi vida.


Jesarela Toccaceli es de La Plata y es obrera de Jucum Rosario hace un año. Sirve en los ministerios de Aurora Boreal, alabanza y King’s Kids.

Marcha del Silencio por los niños por nacer.

El sábado 27 de marzo marchamos en silencio por todos los bebes que no llegaron a nacer debido al aborto. Queríamos representar nuestro luto por estas vidas mientras marchábamos hacia el Hospital Cemar, declarando que estamos presente y no nos vamos a rendir en esta lucha contra la legalización del aborto.

De desierto a jardín

La sanidad es un proceso que todos conocemos y sabemos cómo funciona, aunque muchas veces confundimos el objetivo de sanar una herida con el de eliminar el dolor. ¿Cuántas veces no logramos ser sanos completamente por querer eliminar el dolor antes que sanar la herida?

Sanar es algo que conlleva pasar dolor y esto demanda de nosotros tener la madurez para soportarlo entendiendo que aún el dolor tiene propósito. Es como sufrir la inyección de anestesia para una operación, comprendiendo que ese dolor es con un propósito mayor.

En este tiempo Dios me hizo ver la sanidad también en otra forma: como el mismo proceso que tiene que pasar la tierra que fue dañada para volver a ser fértil.

Las características de una tierra dañada son de tener una dureza superficial, no tener la capacidad de absorber ni retener agua y de compactarse en secciones más pequeñas. Todos estos síntomas denotan que la tierra está en camino a convertirse en un desierto. Ser duro de corazón, superficial y no poder absorber ni retener la verdad y la vida que Dios nos da son las características de que tenemos heridas que no sanamos, sea que las provocamos nosotros mismos u otros a nuestro alrededor y todo esto nos lleva a vivir una vida desértica.

Dios en medio de nuestro desierto toma el compromiso y esfuerzo de trabajar nuestro corazón para volverlo a la vida de nuevo. Y el proceso para restaurar una tierra dañada es de quitar las malezas, hidratar y arar la tierra, allanar el terreno y recién ahí plantar nuevas semillas. Dios debe quitar todo lo que estorba y entorpece el proceso de sanidad de nuestra vida. También debe preparar nuestro corazón para que esté moldeable y dócil para ararlo, para sacar lo que está por debajo de la superficie a la luz y allanar y llevar al orden todo.

En Isaías 51:3 Dios nos promete consuelo, restauración y vida donde tal vez vemos soledad y sequedad. Es una promesa que debemos tomar para nuestra vida durante el proceso de sanidad. Es el Padre quien en este proceso sobrenatural de sanidad vuelve nuestro desierto, un bello y fértil jardín.


Dalila Alderete es de Chaco y es obrera de Jucum Rosario desde que terminó su EDE el año pasado. Sirve en los ministerios de comunicaciones y Aurora Boreal.

Puente a Italia

El sábado pasado, un grupo de nuestros obreros comenzó la iniciativa de tener un Club de conversación Italiano presencial y gratuito en la costanera de Rosario.

Esta propuesta la lleva a cabo el matrimonio Ramirez-Demuru. Joel y Daniela llevan casados seis años y son parte de nuestra comunidad desde sus inicios. Dani que es de Milán, Italia, recibió hace ya nueve años la palabra de ser puente entre Argentina e Italia. Aún después de casados Dios siguió confirmando este sentir de involucrarse con ambos países.

El corazón y meta de este proyecto es llegar a involucrarse tanto con personas con interés por Italia, como descendientes italianos radicados en Rosario. Esta estrategia es clave para llegar a estas personas de manera distendida y casual. A través de conversaciones sobre la cultura italiana, comida tradicional, y aún la práctica del idioma se busca establecer una relación estrecha de amistad con los integrantes.

El Club de conversación Italiano está destinado para todos aquellos que están interesados por Italia. Está abierto para todo público y no es necesario tener un conocimiento previo del idioma, aunque es una buena oportunidad para practicar para aquellos que están aprendiendo. No tiene costo y se realiza de manera presencial el primer sábado de cada mes en la costanera de Rosario. Si estás interesado en sumarte o conoces a alguien que pueda estarlo podés escribirnos por privado a jucumrosario@gmail.com para más información.

Día de la Mujer #8M

En el día de la mujer salimos a repartir flores en la peatonal, reconociéndolas en su día con palabras de ánimo.

Imparables

Para algunos de nosotros, juzgar no es algo tan serio ni grave. Pero al darle lugar al juicio atraemos la sequedad a nuestra vida, porque afecta nuestras relaciones y nuestra fe. Nos olvidamos de la gracia y la misericordia que Dios tuvo para con nosotros y nos perdemos la oportunidad de recibir la vida que nos quiere dar a través de otros.

Juan 8 relata la historia en la que traen hasta Jesús a una mujer encontrada en adulterio y contrario a lo que todos esperaban, el Señor la perdona y no la juzga. Nosotros en todo tiempo necesitamos de la gracia de Dios pero no siempre somos capaces de reconocerlo. Y corremos el riesgo de ser igual que aquellos que llevaron a esa mujer para acusarla, sin ver ellos mismos su necesidad de ser perdonados por el Padre. De la misma manera que juzgamos y somos crueles con otros, lo somos con nosotros mismos y como ciegos, no podemos ver el fruto en la vida de los demás ni la verdad de Dios sobre la nuestra.

El pasaje de 1 Timoteo 4:7-8 habla de desechar al juicio y a las maneras egoístas de vivir, para en su lugar ejercitarnos en el amor y la piedad de Dios. La Palabra constantemente nos exhorta a extendernos en amor cada vez más, ya que el amor de Dios es inagotable (1 Cor. 13:8). Jesús nos da poder a través del amor. Es cuando decidimos amar que los temores y las excusas se caen y nuestras fuerzas son renovadas.

Para apasionarnos y extender nuestro amor a tal punto de salirnos de nosotros mismos debemos experimentar este amor incondicional de parte de Dios, ya que no podemos dar aquello que no tenemos. En el momento en que amamos podemos ver lo eterno del Señor por encima de lo momentáneo y cuando decidimos amar como Dios lo hace, somos imparables.


Jelen tiene 26 años y es de Chile. Forma parte de nuestra comunidad hace ya un año y sirve en los ministerios de baile, cocina y King’s Kids.